lunes, 13 de mayo de 2013


Los estudios realizados hasta el momento sobre la incorporación de las TIC a la educación escolar y los usos que el profesorado y el alumnado hacen de estas tecnologías muestran con claridad
que, en general, las expectativas y los discursos que se proponen están sensiblemente alejados de lo que ocurre en los centros educativos y en las aulas.
La incorporación de las TIC a la educación está, lejos de presentar un panorama tan homogéneo como se supone en ocasiones y sus efectos benéficos sobre la educación y la enseñanza distan de estar tan generalizados como se da a entender algunas veces, entre otras razones porque en la mayoría de los escenarios de educación formal y escolar las posibilidades de acceso y uso de estas tecnologías son todavía limitadas o incluso inexistentes.
Todo parece indicar, por lo tanto, que el desfase constatado entre expectativas y realidades no puede atribuirse únicamente a problemas de acceso. Ciertamente, el acceso del profesorado y del alumnado a las TIC es una condición necesaria que está aún lejos de cumplirse en muchos
países, muchas escuelas y muchas aulas, por lo que es imprescindible seguir haciendo esfuerzos en este sentido; sin embargo, los estudios revisados indican también que en ningún caso puede considerarse una condición suficiente. Incluso cuando se dispone de un equipamiento y una
infraestructura que garantiza el acceso a las TIC, profesores y alumnos hacen a menudo un uso limitado y poco innovador de estas tecnologías.
Las relaciones entre tecnología, por un lado, y pedagogía y
didáctica, por otro, son mucho más complejas de lo que hemos supuesto tradicionalmente y se compadecen mal tanto con el reduccionismo tecnológico como con el pedagógico. Ciertamente, los resultados de los estudios indican que ni la incorporación ni el uso en sí de las TIC comportan
de forma automática la transformación, innovación y mejora de las prácticas educativas; no obstante, las TIC, y en especial algunas aplicaciones y conjuntos de aplicaciones TIC, tienen una serie de características específicas que abren nuevos horizontes y posibilidades a los procesos de
enseñanza y aprendizaje y son susceptibles de generar, cuando se explotan adecuadamente, es decir, cuando se utilizan en determinados contextos de uso, dinámicas de innovación y mejora imposibles o muy difíciles de conseguir en su ausencia.

 Para reflexionar...

¿TICS EN NUESTRAS AULAS?

 


1 comentario:

  1. El video logra reflejar muy bien cómo la inclusión de nuevas tecnologías en el aula supone una transformación educativa, una expectativa, una “educación de excelencia” dice el director en el video.
    Según Coll, este supuesto es “potencial”. Ya que la práctica educativa podrá cambiar o no, podrá ser mejor o no, de acuerdo al contexto en que se instalen las nuevas tecnologías.
    En el video, el uso de las tic en el aula no transforma las prácticas educativas. Y más allá de que todos tienen acceso a la tecnología, no produce mejoras ni en la enseñanza ni en el aprendizaje. Por el contrario, se dicta el mismo contenido, de la misma manera pero con un medio diferente.

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